¿Por qué? ¿Por qué ya no me expreso como antes? ¿Por qué ya sólo lloro? ¿Por qué me sigo guardando cosas que duelen?
Prometo que intento ser perfecta, pero parece que intentarlo ya no es ni posible. Intento ser feliz pero cada vez que estoy en esa línea que separa la felicidad de la tristeza, todo se tuerce y no consigo pasar al color rosa.
Sonreír falsamente les sirve a los demás, a mi ya ni eso. Supongo que después de tantos años, una se cansa.
Intento ser fuerte pero a una se le acaban gastando las pilas como a cualquier juguete.
Juguete. Así me siento. Como un sucio, barato y roto juguete al que alguien se ha cansado de dar cuerda porque sólo da disgustos.
