24 de diciembre de 2012.
Hoy tocaba que estuvieses aquí, junto a mi, abrazándome y susurrándome "Es Nochebuena, sonríe. Te mereces ser feliz." y que a continuación me abrazases como si la vida te fuese en ello.
Y aquí estoy, sola, sentada en el sofá frente a la chimenea encendida esperando a que mi madre saque la cena.
Desde que decidiste irte con aquella otra chica, no soy yo, aunque en el fondo no te culpo, ella es mil veces mejor que yo.
Me acurruco aún más en el sofá, abrazando el peluche que me regalaste mientras cierro los ojos y me imagino que eres tú.
Mi madre me llama para cenar aún sabiendo que no tengo ganas de fiesta. En teoría, debería haberme arreglado pero me dirijo hacia el comedor en pijama, con una coleta alta y en zapatillas de estar por casa.
Saludo a mi familia, ellos creen que estoy enferma y, en cierto modo, es verdad.
Me siento en la silla, cierro los ojos, inspiro y de repente siento como alguien me abraza por detrás susurrándome ese "Es Nochebuena, sonríe. Te mereces ser feliz." y es entonces cuando comienzo a sonreír, a sonreír de verdad después de tres meses. Me levanto, me giro y ahí le veo, sonriéndome, con ojos cristalinos.
-Fui un estúpido al dejarte. ¿Me perdonas?
-Me has hecho sufrir durante tres meses.
-Lo sé pero me he dado cuenta de que a quien quiero es a ti. Extrañaba tus torpezas, tus manías, tus besos, tus abrazos. Te extrañaba demasiado y quiero, necesito que me des una segunda oportunidad.
-Sabes que no la tienes que pedir. A pesar del dolor, el amor siempre gana.
Soñadora compulsiva de un futuro incierto. Sonreír a pesar del dolor es lo mas importante. Algún día, everything is gonna be alright.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
martes, 18 de diciembre de 2012
Miedo al amor.
Salgo de casa y corro. Corro mientras pienso en todo lo que me esta pasando en tan poco tiempo. Pienso en esas últimas palabras que me acaba de decir '¿Sabes una cosa? Que te quiero.' No, no era el te quiero que precisamente me esperaba, no era el te quiero que siempre me decía. Era un te quiero distinto, uno de esos de los que dice alguien cuando quiere algo, algo más que amistad. Él había tenido el valor de decirlo después de tantos años de amistad, había decidido sobrepasar la barrera porque estaba seguro. Seguro de él, seguro de sus sentimientos, seguro de mi.
Después de más de diez años de amistad me decía eso... Sabe que no puedo, que este tema es muy delicado y más después de que ciertas personas me defraudasen.
Él lo sabe todo, TODO. Sabe que tengo miedo al amor.
Sin haberlo querido, llego al puente que hay sobre el mar... El cielo se torna naranja, atardece.
'Seguramente tú no sientas lo mismo que yo pero eran demasiados años queriéndote para no decírtelo, no aguantaba más. Lo siento'.
Un 'lo siento' no arreglaba nada después de esas palabras y él lo sabe.
Las gotas saladas que están saliendo de mis ojos se juntan con el mar salado que hay bajo mis pies.
Tengo tanto miedo que me aferro a la barandilla como sí ella me fuese a salvar.
Siento que alguien grita a lo lejos mi nombre. Podría reconocer su voz en medio de un concierto con miles de personas gritando a la vez.
Mi primer instinto es girarme y sonreír pero consigo retener esos dos impulsos.
Las lágrimas siguen cayendo haciéndome imposible eso de sonreír.
Su voz cada vez se escucha más cerca haciendo que me agarre aún más fuerte a la barandilla.
Cierro los ojos e inspiro el aire salado que el mar nos regala mientras siento que alguien roza mi mano haciendo que vuelva al mundo real.
-Si llego a saber que te iba a afectar tanto, no te digo nada.
+Es mi culpa, no he sabido reaccionar.
-...
+¿Sabes? A tomar por culo el mundo entero. Intentemoslo.
Después de más de diez años de amistad me decía eso... Sabe que no puedo, que este tema es muy delicado y más después de que ciertas personas me defraudasen.
Él lo sabe todo, TODO. Sabe que tengo miedo al amor.
Sin haberlo querido, llego al puente que hay sobre el mar... El cielo se torna naranja, atardece.
'Seguramente tú no sientas lo mismo que yo pero eran demasiados años queriéndote para no decírtelo, no aguantaba más. Lo siento'.
Un 'lo siento' no arreglaba nada después de esas palabras y él lo sabe.
Las gotas saladas que están saliendo de mis ojos se juntan con el mar salado que hay bajo mis pies.
Tengo tanto miedo que me aferro a la barandilla como sí ella me fuese a salvar.
Siento que alguien grita a lo lejos mi nombre. Podría reconocer su voz en medio de un concierto con miles de personas gritando a la vez.
Mi primer instinto es girarme y sonreír pero consigo retener esos dos impulsos.
Las lágrimas siguen cayendo haciéndome imposible eso de sonreír.
Su voz cada vez se escucha más cerca haciendo que me agarre aún más fuerte a la barandilla.
Cierro los ojos e inspiro el aire salado que el mar nos regala mientras siento que alguien roza mi mano haciendo que vuelva al mundo real.
-Si llego a saber que te iba a afectar tanto, no te digo nada.
+Es mi culpa, no he sabido reaccionar.
-...
+¿Sabes? A tomar por culo el mundo entero. Intentemoslo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
