martes, 18 de septiembre de 2012

Kidrauhl.

Necesitaba creer en algo, en alguien. Algo que me diese la fuerza suficiente para seguir luchando, alguien que me dijese que todo saldría bien. Y apareció él. Con su sonrisa, con su mirada, con su voz y sus palabras de apoyo. Él me enseñó a creer como nadie lo hizo, me enseñó que los sueños se cumplen pero solo si luchas, que por muchos baches que te pongan de por medio conseguirás vencerlos. También me enseñó a secarme las lagrimas porque me dijo que todo iba a ir bien, tarde o temprano. Me enseñó a sonreír a pesar de estar destrozada por dentro, me enseñó a sonreír mientras lloraba. Me enseñó a querer a alguien que viaja por todo el mundo, que es acosado por paparazzis, odiado por medio mundo y amado por el otro medio, me enseñó que las criticas solo sirven para mejorar, que hay que pasar de los insultos porque solo tú sabes lo que eres y cómo eres. Me enseñó a que caer valdría para impulsarme hasta lo mas alto. Me enseñó a luchar por mis sueños, a decir 'never say never'. También me enseñó a quererme un poco mas a mi misma después de odiarme. Me enseñó tantísimas cosas que quizás todo esto no sirva de nada. Nadie sabrá del todo lo que él me enseñó, lo que siento por él. Le he apoyado, quizás no desde el principio pero sí hasta el final. Esto no es una moda como decían porque si fuese una moda, quizás, después del cambio de voz hubiese fracaso y no lo ha hecho, ha sido al revés. Él no es una moda, es un ser humano como cualquiera de nosotros solo que él cumplió sus sueños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario